miércoles, 26 de noviembre de 2008

FRACASO ESCOLAR

FRACASO ESCOLAR


Vamos a hablar del fracaso escolar, pero… ¿A qué se le llama fracaso escolar?, ¿Cuáles son las causas?, ¿Y las consecuencias?, ¿Cómo afecta al alumno y a su familia y en general a toda la sociedad?, ¿Es un problema que se escapa de las manos de los pedagogos y especialistas…?

Muchas preguntas, muchos interrogantes a los que vamos a tratar de dar respuesta.

Vamos por tanto a tratar de definir el fracaso escolar, y cuando lo hacemos estamos hablando de un problema que se vive, se ha vivido o se vivirá en la mayoría de los hogares españoles…


Los últimos sondeos hablan de un 29% de fracaso escolar, que es muy superior a la media europea, en concreto, sólo nos supera Portugal. Quedamos muy lejos del 7% que existe en Sueca por ejemplo. Esta media ha ido subiendo e incrementándose a pesar de que debido al descenso demográfico cada vez son menos los estudiantes. Las cifras son ahora mismo alarmantes. En la enseñanza media un 32% de los alumnos repiten curso, un 35% no terminan con éxito 2º de ESO. El 48% no superan el bachiller y en la universidad el abandono de los estudios ronda el 50%.



DEFINICIÓN DE FRACASO ESCOLAR


¿Pero, cuando hablamos realmente de fracaso? Hablamos de fracaso cuando un niño no es capaz de alcanzar el nivel de rendimiento medio esperado para su edad y nivel pedagógico.


Dado que el único criterio para evaluar el éxito o el fracaso de los niños, son las calificaciones, el fracaso se traduce en suspensos ,que por supuesto suelen ser masivos y hacer que los padres ya no sepan que hacer con ese niño o ese joven. No vamos a hablar de uno o dos suspensos en alguna evaluación, que pueden ser absolutamente normales y superables, sino de esos otros niños cuyas calificaciones son negativas al finalizar el curso escolar. Para delimitar aún más el campo del que estamos hablando, podríamos referirnos a aquellos alumnos que hayan acabado el curso con más de dos asignaturas pendientes, que es cuando en principio repetirán curso, lo que evidentemente sería una medida del fracaso escolar, aunque en niveles prácticos y hasta la ley de calidad, debido a la coordinación entre los padres y los profesores, a veces se iba pasando a los niños de curso, y así se aplazaban los conceptos de fracaso escolar hasta la finalización de cada ciclo de primaria o secundaria que no pudieran superar, situación que en la actualidad, se ha reformado.


CAUSAS DEL FRACASO ESCOLAR


Muchas son las causas que pueden originar un fracaso escolar. Las más reseñables son los trastornos de aprendizaje y los trastornos emocionales. Las cifras varían según los diferentes estudios, pero son aproximadamente las siguientes: Sólo un 2% se debe a factores intelectuales. Alrededor de un 29% de fracaso se debe tanto a trastornos de aprendizajes, entre los que destaca por su importancia la dislexia. Aproximadamente la misma proporción se debe a factores emocionales de todo tipo y un preocupante 10 % lo ocupa en este momento, el trastorno más estudiado en España en psicología infantil en los últimos años: TDAH, o trastorno de déficit de atención con hiperactividad.

Otra causa importante de fracaso escolar, que en la actualidad está siendo objeto de muchos estudios en nuestro pais, es la de niños que presenten:

-Trastorno de déficit de atención con hiperactividad.La prevalencia de este trastorno oscila alrededor del 10%. Estos niños presentan habitualmente un fracaso escolar que se asocia con trastornos como el de dislexia que hemos descrito, disgrafía, discalculia, problemas todos ellos asociados a la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad que les caracterizan. Esto hace que el 42 % de ellos repitan curso, con lo que configuran una parte importantísima de la población que configura el fracaso escolar.


En este momento ambos trastornos, son causa de más del 25% del fracaso escolar, aunque el baile de cifras sigue siendo importante. Mi experiencia en cambio, habla de este nivel de porcentajes y aún mayor.


Continuando con las causas, existe otro porcentaje aunque menor, de causa de fracaso escolar, pero que siempre debemos descartar .


· Factores intelectuales:


En primer lugar es básico saber su capacidad intelectual. La capacidad intelectual de una persona se mide por su cociente intelectual que es una valoración hecha a través de unas pruebas psicológicas y cuya normalidad se establece dentro de un intervalo de puntuaciones.


En el caso de que el cociente intelectual se encuentre por debajo de la media esperada estaríamos en el caso de debilidades mentales que si son ligeras que no son fácilmente detectables o bien superdotaciones, es decir niños con un nivel intelectual muy superior al normal, que suelen presentar paradójicamente fracaso escolar.

Los primeros, con un bajo nivel intelectual, coeficiente menor de 85, van pasando de curso sin haber asimilado lo anterior hasta que el fracaso es tan estrepitoso que cualquier técnica de diagnóstico intelectual nos indica que existe una inmadurez mental, que justifica la no-adecuación a las exigencias escolares de su entorno.


Los segundos, los superdotados, con coeficiente intelectual superior a 130 pueden presentar alteraciones en su rendimiento hasta llegar con los años a un verdadero fracaso escolar. La explicación en este caso es sencilla, se trata de niños para los que no está diseñado el aprendizaje, puesto que la escuela presenta ciertas limitaciones porque está orientada a niños normales. De esta forma los superdotados encuentran un desfase importante entre su inteligencia y las tareas que se le piden con lo que comienza un aburrimiento que hace que vayan perdiendo todo interés…

Otra de las causas de los fracasos estaría en los problemas emocionales de los niños y alteraciones de la esfera afectiva:


· Factores afectivos- emocionales:

Algunas investigaciones han demostrado que entre un 30 y un 50% de los fracasos escolares se deben a causas emocionales.

Dentro de este apartado entrarían trastornos como la depresión ( mucho más frecuente en la infancia de lo que los mayores creemos), la baja autoestima, trastornos de ansiedad, y luego ya complicaciones más severas, como psicosis o neurosis.

Y por supuesto no podemos eludir el papel, yo diría que imprescindible, que representa la familia en estos trastornos. La influencia de esta en la estabilidad emocional del niño es fundamental. Por ello, estas circunstancias pueden alterar el equilibrio afectivo y perjudicar su rendimiento escolar:

Situaciones especiales que alteran el núcleo familiar como la muerte o enfermedad de uno de los progenitores o de un ser querido por el niño, el abandono, separación del matrimonio, nuevo matrimonio de uno de los padres, nacimiento de un nuevo hermano, situaciones hoy mucho más frecuentes y que siempre que no estén bien enfocadas, afectan enormemente el desarrollo emocional del niño.
Estilos educativos de los padres: Como la severidad excesiva o disciplina extrema, o bien un exceso de perfección que hacen que los padres creen unas expectativas que los niños no pueden alcanzar ( tienen que ser los mejores) lo que crea una fuerte inseguridad en el niño que nunca podrá llegar a las altas metas fijadas y como consecuencia se sentirá frustrado si no lo consigue.
Por el contrario el exceso de protección, el niño excesivamente mimado y protegido, cae también en la inseguridad porque no saben enfrentarse solos a las frustraciones si mamá o papá no están allí para resolver el problema.


Podemos incluir en este apartado, aquellos padres con estilos educativos distintos que producen un gran desconcierto en el menor, y que se traduce también en fracasos escolares, falta de cariño, indiferencia de los padres, etc.…


Y sería interesante relacionar también los problemas en el rendimiento escolar con las nuevas adicciones infantiles, la televisión o los vídeo juegos y el ordenador, que cuando no existe control pueden perjudicar de una forma importante su rendimiento escolar. El fracaso también tiene que ver con la situación de tantos y tantos niños que están solos en casa por el trabajo de los padres y carecen del apoyo, de la presencia de un adulto que les enseñe unas normas adecuadas. Pero esto entraría dentro de otra reflexión mucho más larga, que sería la de como establecer límites a nuestros hijos, para evitar que se produzca no sólo el fracaso escolar, sino el personal.


Trastornos debidos al desajuste emocional en etapas cruciales como la adolescencia. Es fundamental el control de la familia y la información sobre esta etapa. Hablaríamos también de los problemas de los chicos, de su relación con el alcohol y las drogas, cada vez más preocupante, y que en el menor de los casos se nota en los primeros días de la semana, después de un fin de semana de consumo abusivo, y que desgraciadamente puede condicionar no sólo su rendimiento sino también su vida.

Situación social desfavorable. Existe una clara correlación entre el nivel social y el rendimiento. Tiene que ver evidentemente con los estudios o formación de los padres, con la marginalidad, con las diferencias como en el caso de los inmigrantes, situaciones todas ellas que inciden en la formación del niño y por tanto también en su rendimiento.

· Causas pedagógicas:


Podríamos hablar de la irregularidad en la escolaridad. Bien por constantes traslados de un colegio a otro, por inasistencia escolar, que evidentemente hacen que el niño carezca de base para continuar el aprendizaje.

Otra de las causas puede ser el método de enseñanza del centro , en el sentido de no adecuar el interés del niño con los contenidos que se imparten, o bien la alta exigencia que no atiende a la madurez de cada uno, y a veces no se tiene en cuenta por ejemplo, que en una misma clase puede haber niños que se lleven hasta doce meses.

Por otra parte es un hecho que en algunos centros existe un exceso de deberes, y que en la actualidad el sistema educativo actual conlleva, en mi opinión, la dispersión de materias, llegando a tener un número elevado de asignaturas que a veces sólo suponen un masivo número de suspensos para el chico, logrando desmotivarlo y enquistar el fracaso.

El desconocimiento de las adecuadas técnicas de estudio, de las que hablaremos más adelante y en ocasiones un exceso de actividades extraescolares que presionan al alumno, pueden conseguir también que el rendimiento escolar del niño no responda a su verdadera capacidad.

La masificación: El número de alumnos que a veces supera los 25 , parece también incidir en los resultados puesto que se observan más casos de fracaso escolar, y aunque la nueva reforma trata de ir disminuyendo ese número, aún estamos muy lejos de algunos países como Dinamarca en el que la relación de alumnos por clase es de 15.

Y por supuesto la figura del profesor es básica también. En el sentido de que todos sabemos de casos de profesores que han marcado negativa o positivamente a los alumnos y que determinadas aptitudes se pueden potenciar o bloquear, según sea el profesor…

Está claro que para ser docente se necesita una vocación muy fuerte y unas determinadas aptitudes que no todos tienen… Evidentemente puede no ser la causa principal, pero sí es un eslabón más en la cadena…

La nueva reforma educativa trata de poner énfasis en la individualización y la superación de estas barreras, pero sinceramente creo que la reforma debería ser tan importante que estamos aún muy lejos de lograrlo.


TIPOS DE FRACASO ESCOLAR


1. Primario: Cuando aparecen problemas de rendimiento en los primeros años de la vida escolar del niño, suelen estar asociados a dificultades madurativas y dependiendo de cuales sean, pueden solucionarse espontáneamente o ser la base de un fracaso escolar permanente.

2. Secundarios produce cuando después de unos años de escolarización muy buena aparecen problemas, generalmente debido a cambios en el niño, como la adolescencia o algún hecho puntual en la vida del niño que interfiere momentáneamente.

3. Circunstancial. El fracaso es transitorio y aislado, es por tanto algo cuyas causas deben averiguar, para poder poner el remedio adecuado.

4. Habitual: Los suspensos constituyen la tónica habitual del niño, desde el comienzo de la escolaridad. Debido a causas de origen personal como por ejemplo, retraso en el desarrollo psicomotriz, retraso del lenguaje hablado, retraso en la adquisición de la lectura y escritura [dislexias, dislalia (pronunciación defectuosa), problemas de motricidad en la grafía, disgrafía] en la letra con desorientación espacial, mala “ caligrafía” muy aparatosa, bajo nivel intelectual, problemas personales, etc.…


Este fracaso habitual, es el más peligroso en cuanto a que hasta llegar a cursos superiores, los padres no suelen dar importancia al hecho de que los profesores del primer ciclo de primaria y del segundo opten por él necesita mejorar en algunas de las materias. Para la mayoría son todavía muy pequeños y sus “pequeños fracasos” entre comillas, no tienen importancia. Sin embargo y desde mi experiencia, es precisamente en estos años donde se va fraguando el futuro fracaso escolar, y donde es básico e imprescindible detectar las alteraciones que puedan presentar los niños para establecer el programa de reeducación necesario.


Empiezan a reconocerlo cuando los niños ya son mayores y empiezan a suspender masivamente en 6º de primaria, y no pueden superar el 2º de ESO. Habitualmente cuando se les advierte que deben repetir, o se les presenta ya en 4º de ESO la opción de continuar por una formación profesional, si el fracaso ha sido muy grande. Es entonces cuando suelen acudir a pedir ayuda a tutores, o profesionales de la psicología, además de haber intentado durante años paliar esos suspensos con todo tipo de clases particulares, que a menudo no les sirven de mucho, cuando se desconoce el origen de dicho fracaso.

Bien creo que hemos descrito ampliamente que es y cuales son las causas del fracaso escolar… pero no debemos olvidarnos de las posibles soluciones a éste.



¿ QUE PODEMOS? HACER ANTE EL FRACASO

Parece claro que en el caso de un fracaso escolar primario y habitual, se deberá realizar una exhaustiva exploración médica y psicológica del niño, que descarte algún tipo de trastorno específico, o la existencia de un problema lectoescritor, déficit de atención, bajo nivel intelectual, etc, para poder tomas las medidas oportunas, estableciendo un diagnóstico precoz que es fundamental en muchos casos.

Yo diría que en el caso del fracaso escolar circunstancial las medidas a tomar son en primer lugar analizar todo el grupo ( padres, educadores, equipo psicopedagógico etc.) las circunstancias concretas que hayan podido motivar la desgana o la apatía de ese alumno, como las cuestiones personales, sobretodo en la adolescencia, problemas con el sexo opuesto, novios, sentimientos de inferioridad o inadecuación, que suele hasta considerarse normal una cierta inflexión o fracaso en los cursos claves como por ejemplo 2º y 4º de ESO.


Durante toda esta etapa no es difícil encontrar problemas de ansiedad, depresiones, miedos y complejos, consecuencia lógica de la etapa evolutiva que presentan y que serán más acusados, cuanto más desinformación tengan sobre esta etapa, padres y educadores.


Analizar si las circunstancias familiares, atraviesan una etapa especial que puede haber afectado al chico, o son demasiado exigentes o perfeccionistas, o bien si existe un ambiente malo para el estudio. Hacer por tanto un claro autoexamen de nuestra situación y actitud con respecto al alumno.


También debe averiguarse también si ha existido por parte de algún miembro de la comunidad educativa críticas o humillaciones, por parte de algún docente y de los propios compañeros, que hayan minado el interés del alumno. En este sentido existen interesantes estudios sobre el “ bullying” o acoso en las escuelas. Tampoco podemos descartar las calificaciones injustas, o el exceso de tareas o un nivel exagerado, habitualmente forzado por la necesidad de aprobar la PAU, enseguida la reválida, con la competitividad que se tiene a veces entre los centros, y que hace que el alumno acabe agotándose puesto que se siente desbordado y por tanto se abandona totalmente.


Por otra parte, todos sabemos que la socialización es importante. No es raro, que un chico suspenda el curso cuando cambia de centro, o cuando tiene problemas de relación con los demás, si carece por tanto de habilidades sociales. Habría que analizar también este contexto.


Una vez hallada la causa debe ponerse elremedio, con la ayuda del psicólogo en el caso de problemas personales o emocionales o de socialización (depresiones, crisis de angustia, ansiedad, introversión exagerada, timidez, drogadicción) que nos orientará hacia el tratamiento adecuado, o bien reconduciendo las conductas familiares equivocadas, reconociendo los propios errores, si hemos sido capaces de detectarlos o con la terapia psicológica adecuada.


En el caso de que la causa esté en la comunidad educativa abordando inmediatamente el problema para tratar de solventarlo y si es necesario realizar un cambio de centro.


No quiero olvidarme sin embargo, de las herramientas que son fundamentales para conseguir un buen trabajo, lo son en todas las profesiones y en la del estudiante, esas herramientas son imprescindibles : son las famosas técnicas de estudio que facilitarán un buen rendimiento. Los puntos principales son los siguientes.


· Forma física para el estudio:aquí mencionaremos una correcta alimentación y un descanso adecuado, el estudiante necesita cuando es mayor más de 8 horas de sueño , y cuando son más pequeños aún más horas de descaso. Evidentemente esto implica desde luego, saber apagar a tiempo la televisión, aunque este es un tema muy amplio que también se debe tratar. Considero también importante para su equilibrio psicofísico, la realización de algún deporte.

· Entorno adecuado:Sitio para él, si es posible, donde no haya muchas interrupciones o jaleo, en el que pueda tener sus cosas, con un ambiente normal a su alrededor, con una familia en la que se respeten los tiempos de ocio y de trabajo.

· Herramientas adecuadas: Lectura rápida y comprensiva. Esquemas resúmenes, este.

· Planificación-organización: No dejarlo todo para el día antes del examen, procurar ir día a día, tenerlo todo organizado de antemano, con descansos cada hora, etc...

· Asimilación de lo estudiado: comprensión de lo leído, memorización adecuada, saber escuchar en clase, tener atención, análisis y síntesis, etc.…


Podríamos alargarnos en este apartado, pero lo dejaremos para una próxima ocasión…


Creo que como colofón, lo importante es destacar que ningún niño quiere ser un mal estudiante, sobretodo en los primeros cursos, en los que muchas veces el traer buenas notas es sinónimo para ellos de que papá y mamá le querrán más, le aceptarán más, estarán más orgullosos… y ¡qué niño no quiere esto! Por supuesto que también hay niños vagos, más apáticos, con pocas ganas de estudiar, pero éstos no tendrán un fracaso estrepitoso. Con un estímulo adecuado podrán superarlo, al menos para llegar a una media… cuando no lo consiguen podemos pensar que exista en la base algunas de las muchas causas de las que hemos hablado hoy… por lo tanto no debemos contentarnos con la primera impresión, siempre hay que ir más allá, hay que llegar hasta el fondo de ese niño fracasado, para impedir que dicho fracaso le marque toda su vida…


Para finalizar unas recomendaciones que no puedo dejar de ofrecerles….

¿ Que podemos hacer como padres, para prevenir el fracaso?


PAUTAS PARA EVITAR EL FRACASO ESCOLAR

Existen unos puntos importantes que quiero reseñar.

· Demuéstrale a tu hijo que le quieres no por sus éxitos sino por él mismo.

· Permítele que tome decisiones y le dale responsabilidades acordes con su edad.

· Jamás le compares desfavorablemente con sus hermanos o amigos.

· Jamás le hagas sentirse inútil o culpable, anímale a confiar en sí mismo y a valorarse.

· Enséñale que no hay que desanimarse ante los primeros fracasos, que hay que ser tenaz y buscar alternativas, practicar para superarse.

· Fomenta la lectura desde pequeño, contando cuentos, haciendo que los cuente él, animándole cuando lea algo. Enséñale palabras nuevas y haz como un juego, que enriquezca su vocabulario, háblale mucho y con propiedad.

· Estate atento con sus éxitos, por mínimos que sean, esto le ayudará a ir superándose y a sentirse seguro.

· Enriquece su ocio. Que no vea sólo la televisión cuando es pequeño. Enséñale programas adecuados, llévale a museos, cuéntale historias, haz que tenga contacto con la naturaleza…

· En fin, fomenta que tu hijo se quiera a sí mismo, se acepte, esté seguro y sobre todo que SEA FELIZ.





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